Un día de sol radiante puede despertar nuestras ganas de salir a la aventura de nuevas fotografías, pero la radiación directa del sol no es una buena aliada del fotógrafo (recuerda cuando dicen que los mejores días para salir con tu cámara son los días nublados) novato o sin experiencia. Algo que buscaremos revertir llegado el final de este artículo.

Los días soleados son difíciles porque te encontrarás con gran diferencia de contraste en la escena. Partes saturadas de luz y partes con sombras muy oscuras, que no te permitirán lograr el equilibrio deseado en la imagen.

El problema es mayúsculo en días despejados al mediodía (con el sol en su punto más alto generando sombras verticales), y cuando te encuentras en lugares con nieve o en la playa (aquí el brillo y los reflejos predominan y suele complicarse a la hora de exponer la foto correctamente).

Pues para prepararte mejor ante este tipo de situaciones, debes seguir algunos conceptos fundamentales para todo fotógrafo…

 

Cuidado con la sobreexposición

La sobreexposición es la excesiva exposición a la luz del material fotográfico, y es el principal problema en días soleados. Para evitar la sobreexposición deberás reducir la cantidad de luz que ingresa a través del lente. Esto lo puedes lograr reduciendo la apertura del diafragma (con números f mayores), o bien incrementando la velocidad de obturación (es decir, dejando abierto el obturador por menos tiempo).

Para escenarios muy brillantes, no sorprende si tuvieras que disparar con velocidades de 1/1000 (esto es una milifracción de segundo) o 1/1500. Sería una velocidad normal para este tipo de situación y sobre todo si fotografías en los peores horarios…

 

Evita el mediodía

Muchos piensan que el mediodía es el mejor horario para fotografiar debido a la buena cantidad de luz ambiente pero esta concepción es un error (otros errores frecuentes en fotografía).

Aparte de ser el horario de mayor intensidad del sol, es el momento en el cual éste se encuentra por encima de nuestras cabezas y produce fuertes sombras verticales que son poco atractivas en retratos.

 

 

Por eso, si tienes la posibilidad de fotografiar más cerca del amanecer o al atardecer, obtendrás mucha ventaja. En la mayoría de los casos, la luz suave del atardecer luce mejor en las personas y objetos (por eso son tan lindas las fotos en los atardeceres).

Sea como sea, si ya estás en campaña, no dejes que el sol detenga tu aventura fotográfica. Todavía hay mucho que aprender…

 

Utiliza flash de relleno

El flash de relleno te servirá para contrarrestar esas sombras duras de las que hablamos antes. La mayor parte del tiempo, el flash integrado de tu cámara hará muy bien el trabajo.

 

 

Retrato al mediodía utilizando flash de relleno para eliminar sombras duras.

Sólo asegúrate de seleccionar en tu cámara el modo “flash de relleno” para obtener una iluminación adecuada. Luego, ajusta la intensidad del flash de acuerdo a lo necesario (lo más probable es que te equivoques varias veces al principio hasta que aprendas a utilizarlo).

 

El difusor

Un difusor es un elemento que te permite filtrar los intensos rayos solares para que no golpeen tan duro sobre los objetos o personas que te dispones a fotografiar. Puntualmente, lo que los difusores hacen es difuminar la luz para obtener una iluminación más suave y equilibrada.

 

 

Piensa en el difusor como en una capa fina de nubes. Cuando hay nubes entre el sol y tú, la luz es más equilibrada y resulta más fácil lograr buena iluminación sin sombras ni contrastes demasiado fuertes.

Puedes comprar difusores profesionales en cualquier tienda de fotografía, sin embargo mucha gente los hace de manera casera con cualquier material blanco que tengan al alcance de la mano. Por ejemplo, un marco de madera y una sábana blanca estirada sobre él.

 

Acción

Los días de sol intenso son especiales para fotografiar acción. ¿Por qué? Simplemente porque al utilizar velocidades de obturación tan altas (ya que la escena se encuentra por demás iluminada) resulta fácil congelar el movimiento, y evitar fotos borrosas.

 

 

La foto arriba fue tomada con Velocidad 1/1000, Apertura f/9 e ISO 400.

 

Parasol y Filtros

 

 

Para que el lente no reciba los rayos directos del sol se utiliza el parasol. Este ayuda a evitar que los destellos del sol produzcan efectos como reflejos, manchas o halos de luz indeseados en la captura.

 

 

Además de los parasoles, en el mercado existen gran variedad de filtros para ayudarte a contrarestar los efectos negativos de la luz muy intensa.

El filtro polarizador suele ser una muy buena herramienta para dias soleados. Este filtro reduce los reflejos, pero sobre todo te ayuda a reducir la cantidad de luz que ingresa al lente.

Además, este filtro tiene la particularidad de trabajar muy bien con los cielos. Te permite acentuar cielos azules, sin perder luminosidad sobre el firmamento.

Ahora ya sabes en qué pensar cada vez que fotografías en días soleados. Pero no lo olvides, como en cualquier arte, la fotografía debe ser aprendida y practicada (mucho). La práctica hace al maestro dice el dicho, y creo que es tan cierto que no me cansaré de decirlo.

Juan Ignacio Torres

 

Maestro y apasionado de la fotografía, Juan Ignacio ha ayudado a iniciarse a personas de cualquier edad y nivel desde su Blog y a través de sus publicaciones. Autor de los libros Práctica Fotográfica y Manual de Técnica Fotográfica.

Para iniciarte correctamente en fotografía y descargar material gratuito visita su Blog de Fotografía.

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